Siete países de la OEA cuestionan restricciones electorales anunciadas en Nicaragua

Siete países de la OEA cuestionan restricciones electorales anunciadas en Nicaragua

Washington.– Siete países miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA) expresaron su preocupación por las recientes declaraciones del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, sobre el futuro de las elecciones en ese país y por reformas que, según advirtieron, podrían afectar derechos políticos y garantías democráticas.

La posición fue fijada mediante una declaración conjunta en la que los gobiernos firmantes defendieron la importancia de preservar la democracia representativa, el pluralismo político, la celebración de elecciones multipartidistas genuinas y el respeto de los derechos humanos.

Los países señalaron que unas elecciones sin una competencia política real no pueden considerarse una expresión libre y democrática de la voluntad popular. La advertencia surge luego de declaraciones de Ortega y de representantes de la Asamblea Nacional nicaragüense sobre posibles cambios al sistema electoral y constitucional.

El pronunciamiento también sostiene que determinadas medidas podrían menoscabar el ejercicio de los derechos políticos reconocidos en la Convención Americana sobre Derechos Humanos y entrar en contradicción con los principios establecidos en la Carta de la OEA y la Carta Democrática Interamericana.

Los gobiernos exhortaron a las autoridades nicaragüenses a respetar sus compromisos internacionales y garantizar que los ciudadanos puedan participar en procesos electorales bajo condiciones de igualdad.

El pronunciamiento se produce en la antesala de una reunión del Consejo Permanente de la OEA, convocada para analizar la situación de Nicaragua y abordar la posibilidad de una reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores.

Nicaragua ya no forma parte de la OEA. El país completó formalmente su salida del organismo en 2023, después de que el Gobierno de Ortega iniciara el proceso de retiro.

La controversia se intensificó luego de que Ortega afirmara el pasado 19 de julio que en Nicaragua no volverían a celebrarse elecciones para que la oposición intentara recuperar el poder. Días después, el presidente de la Asamblea Nacional, Gustavo Porras, aseguró que sí habrá comicios, aunque planteó que estos se realizarían después de una reforma constitucional que permitiría excluir a sectores considerados por el oficialismo como «traidores de la patria».

Las declaraciones han provocado reacciones dentro y fuera de la región y han aumentado la preocupación de distintos gobiernos sobre las condiciones para la participación política y electoral en Nicaragua.

El escenario también mantiene la atención internacional sobre el futuro de la democracia nicaragüense, en un contexto marcado durante años por denuncias de persecución política, restricciones a la oposición y cuestionamientos sobre las condiciones de competencia electoral.

Redacción

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