Guido Gòmez Mazara valiente al denunciar alquiler local indotel.
Por: JAVIER FUENTES.
Artículo de opinión
Desde distintos escenarios cómo un último clamor a Dios. El Dr Guido
Gómez Mazara denuncia lo que cualquier ciudadano común determinaría
como estafa al Estado.
Con esta palabra: “yo pienso que el dueño del edificio de Indotel tiene
que tener un pacto con el Diablo”.
Y siguió diciendo: “porque él tiene veinticuatro años con cien mil dólares
de alquiler más los parqueos cosa que no se ha hecho durante mi gestión,
eso tiene veinticuatro años, calculen ese monto”.
Y casi llorando de forma dramática exclamó: “con eso se hubiese
comprado un edificio hace mucho rato”
El Dr Guido Gómez Mazara ha demostrado su valentía al denunciar el
alquiler del local de INDOTEL, lo que ha generado un debate en la opinión
pública.
Al poner este tema sobre la mesa, Gómez Mazara está cuestionando
decisiones administrativas y la transparencia de las instituciones del
gobierno, algo clave en un contexto donde se espera que los recursos
públicos se gestionen con responsabilidad, moralidad y ética.
Su denuncia podría tener implicaciones significativas, ya que pone en
evidencia una posible mala práctica en el uso de fondos públicos.
Esto también invita a un análisis más profundo sobre cómo se están
llevando a cabo las contrataciones y gestiones en el ámbito estatal.
Para corregir la mala práctica señalada por Guido Gómez Mazara respecto
al alquiler del local de INDOTEL y otras posibles irregularidades, se
podrían tomar varias medidas:
1)- Transparencia y rendición de cuentas: Es fundamental que el
proceso de alquiler y otras contrataciones públicas se haga de forma
transparente.
Esto incluye la publicación de los contratos, las condiciones y la
justificación del gasto.
La ciudadanía y las instituciones de control deben tener acceso a esta
información.
2)- Auditorías independientes: Se deben realizar auditorías
independientes y exhaustivas sobre los contratos de alquiler y otros
gastos de las instituciones públicas, para detectar cualquier irregularidad
o mala práctica.
Las auditorías pueden ser solicitadas tanto por la Contraloría General de
la República como por entidades externas.
3)- Revisión de los contratos: Los contratos de alquiler y otros acuerdos
deben ser revisados para garantizar que se ajusten a las necesidades
reales de la institución y no a intereses particulares.
También se debe verificar que las condiciones del alquiler sean razonables
y justas en comparación con el mercado.
4)- Las leyes contra la corrupción: Se deben poner en práctica y
sancionar las irregularidades de cualquier funcionario sin importar grado
de compromiso políticos, financieros o consanguíneo. Debe ser
esclarecedor el buen uso de los recursos públicos.
Además, se debe garantizar que haya consecuencias claras para quienes
incurran en prácticas irregulares.
5)- La Sociedad Civil, y en especial Participación Ciudadana y los
medios electrónicos de información y comunicación deben ser más activos
y no voltear la cara conforme el funcionario para la denuncia y dar
seguimiento de casos de fraude y mala práctica.
Esto va a contribuir a la presión pública para corregir las irregularidades.
6)- Capacitación en gestión pública: Los funcionarios públicos deben ser
capacitados sobre cómo gestionar los recursos de manera eficiente y
ética. Máxime cuando se habla de la calidad del gasto.
Además, deben comprender la importancia de la integridad y la
transparencia en su trabajo.
7)- Revisión y fortalecimiento de las instituciones de control: Las
instituciones encargadas de supervisar el uso de los recursos públicos,
como la Cámara de Cuentas, deben tener autonomía, de verdad, y los
recursos necesarios para cumplir con su misión.
Implementar estas medidas puede contribuir a evitar que se repitan
situaciones de mala práctica y a mejorar la eficiencia y transparencia en
el uso de los recursos públicos.
Lo que el Dr Guido Gómez Mazara ha denunciado obliga al Ministerio
Público a investigar exhaustivamente ese y otros contratos que ojalá no
tengan también un pacto con el Diablo que nos recuerde la famosa novela
“Fausto”, porque al final el Diablo aparece el día menos pensado y se lo
lleva.
Lo reprendo!!!!
El autor: vive en el Bronx. N.Y. Es Politólogo y Teólogo con especialidad
en Administración Pública y Comunicación Estratégica. Maestría en
Escritura Creativa. Maestría en Derecho y Relaciones Internacionales.
