1 de mayo: El día que marcó la campaña electoral
Por Jorge Lendeborg
Primer Acto: Punto de inflexión
Al concluir este artículo, me encontré con la disyuntiva de cómo titularlo. Me debatía entre las siguientes opciones: “Por qué el 1 de mayo fue el punto de inflexión para la campaña electoral”, “De underdog a contendiente”, “Cómo el 1 de mayo cambió la campaña”, “1 de mayo y el surgimiento de una nueva narrativa política”, y “El efecto del 1 de mayo: Cómo un solo día cambió el impulso en la campaña electoral”.
Quiero empezar explicando el concepto de punto de inflexión «Turning Point» en una campaña electoral. Un punto de inflexión en una campaña electoral se refiere a un evento, acción u ocurrencia significativa que tiene el potencial de alterar la trayectoria de la campaña, ya sea positiva o negativamente, y afectar el resultado final de la elección. Desde mi perspectiva, eso es lo que acaba de ocurrir el pasado 1 de mayo con la impresionante manifestación de fuerza de La Fuerza del Pueblo y su líder, el Dr. Leonel Fernández.
Al analizar el comportamiento precampaña electoral de los tres partidos, me queda claro que el expresidente Leonel Fernández y su equipo de estrategas conocen que el impacto de un punto de inflexión puede ser significativo y puede llevar a un cambio repentino en el impulso de su candidato. La concentración de La Fuerza del Pueblo, del pasado 1 de mayo, día de los trabajadores, tocó en el votante el cerebro límbico, responsable de las emociones y la motivación del ser humano. Asoció el día que se efectuó la marcha, las razones de dicha marcha, el color verde del partido Fuerza del Pueblo, las calles pintadas de verde, al famoso movimiento «Marcha Verde», que luchó y protestó en el pasado gobierno por reivindicaciones para el pueblo. Este movimiento fue significativo para «sacar del poder» al PLD. Después de procesado por el cerebro límbico, este le envía la señal al cerebro neocórtex, responsable de las funciones cognitivas complejas y el razonamiento, indicándole que este es el partido y candidato que representa hoy los intereses del pueblo dominicano.
Me queda claro que el expresidente, Dr. Leonel Fernández, y su equipo conocen que el PRM ganó las pasadas elecciones gracias al voto oscilante «Swing Vote» (grupo de votantes que no tienen una afiliación política clara y que pueden ser persuadidos por cualquiera de los candidatos) que se inclinaros por el PRM luego de la división. Este grupo históricamente representa el 17% de los votantes. Los estudios demuestran que el PRM y su candidato Luis Abinader perdieron este nicho de votantes. Es el grupo que puede hacer la diferencia en una elección cerrada o reñida y que puede inclinar la balanza hacia uno u otro candidato en primera vuelta, como ocurrió en el 2020.
Segundo Acto: Agilidad Política
La Agilidad Política se refiere a la capacidad de los líderes políticos o partidos para adaptarse rápida y efectivamente a las circunstancias, desafíos y oportunidades cambiantes en el entorno político. Implica tener una visión estratégica clara, tomar decisiones de manera flexible y rápida, e implementar políticas y acciones con agilidad.
En el contexto político actual, la agilidad implica ajustar los mensajes y estrategias de campaña en función de la opinión pública cambiante, responder de manera efectiva a eventos o crisis imprevistos, o cambiar las condiciones políticas o económicas. Ser ágil políticamente puede ayudar a un líder u organización a mantenerse por delante de sus oponentes, comunicarse efectivamente con los votantes y aprovechar las oportunidades para avanzar en sus objetivos políticos. Para lograr esto, es necesario tener una disposición para abrazar el cambio, tomar riesgos calculados y aprender de los éxitos y fracasos.
En este sentido, el Dr. Fernández y su equipo destacan frente a los demás candidatos y sus equipos. Mientras que otros partidos emplean tácticas tradicionales y convencionales, el equipo de Fernández se enfoca en innovar y adaptarse a la era de la transformación digital. Mientras, el PLD y su candidato Abel Martínez, así como su coordinador de campaña, Francisco Javier García, están enfocados en tratar de consolidar el voto duro dentro del partido, empleando tácticas que, aunque fueron exitosas en el pasado, no son efectivas en la actualidad. Por otro lado, el partido de gobierno está trazando estrategias para captar nuevos dirigentes, alcaldes y diputados de otros partidos, mientras Leonel Fernández, con una estrategia bien articulada que está ganando popularidad y creando percepción a través de juramentaciones diarias. Esto se refleja en el crecimiento sostenido del equipo de Fernández, lo que lo convierte en el único candidato que hoy mantiene una tendencia alcista. Ha crecido entre un 240% y un 300% en su matrícula electoral.
En conclusión, la Agilidad Política es fundamental para cualquier líder o partido político que quiera mantenerse relevante y efectivo en un entorno político cambiante. Es importante tener una estrategia clara y bien definida, adaptarse a las circunstancias y aprovechar las oportunidades para avanzar en los objetivos políticos. El equipo del Dr. Fernández es un ejemplo de cómo la agilidad política puede marcar la diferencia en una campaña electoral.
Tercer Acto: Dirección de Proyecto.
No se puede aplicar el concepto de «Agilidad Política» sin hacer uso de técnicas del marco de gestión de proyectos profesionales, como el «Project Management Professional» (PMP), un enfoque ampliamente reconocido y establecido para la gestión de proyectos. Para ser más efectivos, muchos de sus conceptos y técnicas deberían aplicarse a una campaña electoral.
En la era actual, para tener éxito en una estrategia de comunicación que incorpore redes sociales, influencers, comunicadores, voceros, interactivos, prensa escrita y mensajes del candidato dentro de una campaña electoral, se hace imprescindible el uso del Big Data y/o la Inteligencia Artificial. El análisis de sentimientos y el Big Data pueden ser herramientas útiles para aplicar al análisis de la audiencia en una campaña de comunicación. El análisis de sentimientos implica el uso de algoritmos de procesamiento del lenguaje natural para analizar grandes cantidades de datos y determinar la actitud y el sentimiento general de la audiencia hacia un tema o marca en particular. Esto puede ayudar a comprender cómo se percibe la campaña por parte del público objetivo y permitir la adaptación de los mensajes y tácticas de la campaña para mejorar su relevancia.
Por otro lado, el Big Data puede ser utilizado para recopilar y analizar grandes cantidades de datos sobre la audiencia objetivo, incluyendo datos demográficos, intereses, comportamientos en línea y más. Estos datos pueden ser analizados y visualizados para comprender mejor a la audiencia objetivo y ajustar la estrategia de comunicación en consecuencia. El análisis de bigdata puede revelar patrones de comportamiento de los consumidores que ayuden a identificar nuevas oportunidades de mercado o a mejorar la personalización de los mensajes de la campaña para aumentar la eficacia de esta. Paradójicamente, es en las filas del PLD, que se encuentra la persona con mayor capacidad y preparación en inteligencia artificial y Big Data, no solo dominicano, sino de América Latina. Lástima que el síndrome de Guacanagaríx, y el Super Ego de otros limite su protagonismo.
La dirección de la campaña debe desarrollar y ejecutar un plan de comunicación que incluya mensajes, alcance a los medios, redes sociales y otras formas de comunicación para ayudar a promover el mensaje de la campaña y llegar a los votantes. El director de campaña es responsable de este plan y debe asegurarse de que se ajuste a las necesidades de la campaña, pero parece que solo la Fuerza del Pueblo cuenta con una estrategia definida en ese aspecto.
En resumen, el equipo de Fernández se destaca por su enfoque innovador y su capacidad para adaptarse a la era de la transformación digital en una campaña electoral. Su uso de técnicas de gestión de proyectos profesionales, análisis de sentimientos, Big Data e inteligencia artificial les permite comprender mejor a la audiencia objetivo y ajustar la estrategia de comunicación en consecuencia, lo que les da una ventaja sobre otros candidatos y sus equipos.
Me tomo el atrevimiento en adulterar el versículo bíblico en Mateo 13:9-16; “El que tiene oídos para oír, oiga. ¡No se gana sin Estrategia, y Estrategia que no está escrita no existe! 1 de mayo, fue el día que estas elecciones se definieron.
