Disney: cabeza de playa mundial de la agenda LGBT (OPINION)
El siguiente párrafo fue tomado de “El Pais” digital del 26 de abril. Reseña la guerra abierta entre el Gobernador de Florida y la gerencia general de Disney.
“La lucha entre las partes comenzó por la presentación de una de las leyes estrella de DeSantis, que prohíbe enseñar identidad de género o sexual en los primeros años de educación básica. La medida ha sido criticada duramente por los colectivos de derechos humanos.
A pesar de que Disney guardó silencio en los primeros días de su aprobación, una revuelta interna en la compañía de entretenimiento llevó a fijar una postura de rechazo. El gobernador no perdonó que la empresa alzara la voz. La semana pasada redobló su apuesta extendiendo la prohibición a todos los grados de escolaridad. Ahora también aprieta en su gran cruzada antiwoke”.
Por que querían los de Disney defender a capa y espada la exhibición, tratamiento, presentación, debate y actuación que permitía enseñar, mostrar, orientar o de cualquier manera tratar temas como la homosexualidad hasta los transgéneros con niños que apenas han aprendido a leer y escribir?
Disney, ha arriesgado su prestigio, su posición comercial y su fortuna y yo me preguntaba, pero ¿Por qué? A Disney van millones de familias con sus niños y no es posible que la gerencia ignore que esos temas no pueden ni deben ser abordados por y para niños. Una y otra vez me hacía la pregunta: ¿Por qué Disney es un abanderado de la agenda LGBT y demás letras?
MI explicación
Hace muchos años se estableció una población LGBT en Disney. Eran empleados y estaban cómodos porque la naturaleza misma de los parques temáticos de diversiones tiene “algo mágico, liberador, esplendoroso, creativo” y permite amplitud en los espacios existenciales. Por lo tanto, la población LGBT de Disney siguió aumentando.
Cuando la agenda LGBT pasó de buscar tolerancia y aceptación de la sociedad a servir de modelo a esa misma sociedad en cuyo seno había seguido aumentando la población LGBT, entonces Disney se convirtió en el cuartel general mundial de la homosexualidad en todas sus formas posibles y como tal, ya le correspondía asumir y ostentar el liderazgo.
El pleito del Gobernador DeSantis, republicano y conservador con la jefatura de Disney enfrenta a la humanidad y se derrama por todas partes hasta llegar a la guerra en Ucrania. El mundo LGBT ya no aspira a ser aceptable ni tolerado. Busca imponer su modelo.
Quiere obligar a todos a concederle privilegios y prerrogativas que compensen los años de infortunio y persecución. Allan Touring, el gran matemático ingles y decodificador de la máquina enigma era homosexual; perseguido y castrado terminó suicidándose. No fue el único en sufrir el horror. Pero esa memoria alimenta el llamado “orgullo gay” y está en el centro del proyecto de dominación.
Hoy millones de LGBT visitan, se pasean y sumergen en la magia de Disney junto con miles de empleados igualmente LGBT. Han logrado un entorno mágico donde prosperar y exhibirse. Y, para perpetuar su existencia y aumentar su poder, usan a Disney como productor, transmisor y abogado de una cultura que transfiere a los niños sus miedos pasados, sus locuras presentes y sus fantasías de control futuro.
Disney es la cabeza de playa mundial, el foro, la plataforma y el estado mayor de todo lo que es la agenda LGBT en el mundo.
