Por Luis Mariano Nova
El anuncio hecho público por el Lic. Danilo Medina Sánchez. ex Presidente Constitucional de la República Dominicana, de que ha sido diagnosticado con el padecimiento de un cáncer de próstata, agrega un elemento novedoso al proceso electoral que muy pronto proclamara abierto la JCE.
Dentro de la primera parte estará, la escogería de las reservas a los niveles Congresuales y Municipales para las elecciones del mes de febrero que renovará al Poder Legislativo y al Municipal.
Para esta primera etapa, se requerirá de muchas negociaciones intrapartidarias y extra partidarias, con miembros de los partidos y los posibles aliados para conformar la boleta electoral a ambos niveles para las elecciones de febrero del 2023.
Obviamente, lo primero que debieron haberle advertido los médicos al expresidente, es que se abstenga de participar en actividades que generen estrés, dieta saludable, ejercicios y descanso, cosas que el laborantismo político no permite.
El ex Presidente deberá entonces reunir a la más alta dirección de su partIdo, informarles de la gravedad de su cáncer de próstata y tomar una licencia de su cargo de Presidente del PLD para dedicarse por completo a los tratamientos que sus médicos le indicaran y que obviamente serían fuera de la República Dominicana, ya que permanecer en el país no le permitirá concentrarse en su principal tarea, que es la de recuperar la salud y preservar su vida.
El PLD que figura terceros en todos los estudios de mercado electoral, pasa la etapa más crítica como organización política desde su fundación en Diciembre de 1973, cuando un reducido miembros del PRD renunciaciaron de ese partido y encabezados por el Prof. Juan Bosch fundaron al Partido de la Liberación Dominicana : Con una sangría de dirigentes que a todos los niveles y de manera cotidiana renuncia a la membresías de esa organización política ahora dirigida por miembros que no fueron seleccionados por sus bases para ocupar posiciones en el CC y el CP, dirigentes sin liderazgos territoriales, sin méritos políticos ganados en la lucha social, sin referentes de trabajo partidario y que sólo pueden exhibir su enriquecimiento rápido en el gobierno más corrupto de toda la historia de nuestra vida republicana, quienes evidentemente se repartirán junto a sus familiares y canchanchanes las candidaturas al Congreso y a los Municipios.
Ahora, con la ausencia de su líder, por padecer una enfermedad cancerosa,, el PLD, sin posibilidades electoral de remontar de su lejana tercera posición en las preferencias electoral, se encamina a una tercera derrota histórica, que sólo puede evitar si su diligencia depone el vanguardismo poniendo los pies y la cabeza en la realidad y pactan su participación electoral junto a la Fuerza del Pueblo.
Será mañana cuando analizaremos las ventajas y las limitaciones para esa alianza.
