Nueva York pone en vigor ley que permite asistencia médica para morir a pacientes terminales
Nueva York, Estados Unidos.– El estado de Nueva York puso en vigor este miércoles la Ley de Asistencia Médica para Morir, que permite a determinados pacientes con enfermedades terminales acceder, bajo estrictas condiciones, a medicamentos prescritos para poner fin a su vida.
Con la entrada en vigencia de esta legislación, Nueva York se convierte en una de las jurisdicciones de Estados Unidos que permiten legalmente este tipo de asistencia médica, en un nuevo capítulo del debate sobre la autonomía de los pacientes y las decisiones relacionadas con el final de la vida.
La medida fue promulgada por la gobernadora demócrata Kathy Hochul y establece una serie de requisitos que deberán cumplir los pacientes que soliciten el procedimiento.
Entre las condiciones contempladas figura que la persona sea mayor de 18 años, tenga residencia permanente en Nueva York y padezca una enfermedad terminal que haya sido confirmada por profesionales médicos.
Asimismo, el paciente deberá conservar su capacidad mental para tomar la decisión de manera consciente y deberá tener la posibilidad física de administrarse por sí mismo el medicamento prescrito.
La legislación establece que podrán acceder al procedimiento aquellas personas a quienes los médicos determinen que les quedan aproximadamente seis meses o menos de vida, siempre que cumplan con el resto de las condiciones establecidas.
Otro de los requisitos contempla una evaluación de salud mental destinada a determinar que el paciente posee la capacidad necesaria para tomar una decisión informada y voluntaria.
Aplicación estará bajo supervisión sanitaria
Tras la entrada en vigor de la ley, el Departamento de Salud de Nueva York comenzó a desarrollar las normas y protocolos necesarios para regular su aplicación.
El proceso incluye establecer procedimientos relacionados con la solicitud, evaluación de los pacientes, prescripción y administración de los medicamentos, así como las garantías destinadas a evitar que una persona sea sometida al procedimiento contra su voluntad.
Las autoridades han señalado que la participación en el programa será voluntaria.
La portavoz de la gobernadora, Nicolette Simmonds, indicó además que las instituciones religiosas podrán decidir libremente si desean participar o no en este tipo de procedimientos.
“Los centros religiosos tienen derecho a optar por no participar si así lo desean”, afirmó Simmonds en un comunicado.
Una nueva discusión sobre el final de la vida
La entrada en vigor de la legislación vuelve a colocar en el centro del debate estadounidense cuestiones relacionadas con la autonomía individual, la atención médica y los derechos de las personas que enfrentan enfermedades terminales.
Los defensores de este tipo de legislación consideran que permite a pacientes con enfermedades incurables tomar decisiones personales sobre el final de su vida bajo un marco médico y legal regulado.
Por otro lado, sus detractores han planteado preocupaciones éticas y religiosas sobre la participación de profesionales e instituciones médicas en procedimientos destinados a poner fin a la vida.
Con la nueva normativa, Nueva York se suma a las jurisdicciones estadounidenses que han adoptado mecanismos legales de asistencia médica para morir, aunque bajo requisitos específicos y controles destinados a determinar que los pacientes cumplen con las condiciones establecidas.
El Departamento de Salud tendrá ahora la responsabilidad de establecer los detalles regulatorios que permitirán implementar la ley y supervisar su funcionamiento.
