Irán advierte que responderá a los buques que no respeten las rutas establecidas en el estrecho de Ormuz
Teherán.– Las Fuerzas Armadas de Irán advirtieron este jueves que cualquier buque comercial o petrolero que no transite por las rutas marítimas establecidas por la República Islámica en el estrecho de Estrecho de Ormuz enfrentará una «respuesta inmediata y contundente».
El pronunciamiento fue emitido por el Comando Unificado de Operaciones Khatam al-Anbiya, que señaló que todas las embarcaciones deberán cumplir con los protocolos de navegación fijados por Teherán para garantizar un tránsito seguro por una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.
Según el comunicado, cualquier desviación de los corredores autorizados o el incumplimiento de las normas establecidas será considerado una violación de la seguridad marítima y podría dar lugar a una respuesta militar por parte de las fuerzas iraníes.
Además, el mando militar lanzó una advertencia a Estados Unidos, al afirmar que cualquier intervención de sus fuerzas en el estrecho será interpretada como una amenaza contra la soberanía iraní.
«Irán no dudará en tomar las medidas necesarias para responder a cualquier agresión o intrusión por parte del ejército estadounidense y sus aliados», indicó el comunicado.
Persisten las tensiones en Ormuz
Las declaraciones se producen días después de que Irán anunciara la reapertura del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz tras el memorando de entendimiento alcanzado con Estados Unidos para poner fin al reciente conflicto entre ambos países.
No obstante, Teherán insiste en que todas las embarcaciones deberán navegar con autorización y utilizando exclusivamente las rutas designadas por las autoridades iraníes.
En los últimos días, la tensión entre ambos países volvió a incrementarse tras una serie de ataques iraníes contra buques en la zona y bombardeos estadounidenses sobre objetivos militares en la costa sur iraní.
Posteriormente, Irán respondió con ataques contra bases militares estadounidenses en Kuwait y Baréin.
Tras esa escalada, delegaciones de Teherán y Washington sostuvieron negociaciones indirectas en Catar para avanzar en la implementación del memorando firmado el pasado 17 de junio y reducir las tensiones en una de las rutas energéticas más importantes del planeta.
