Continúan quejas en Azua por operación de barcazas

Continúan quejas en Azua por operación de barcazas

Pescadores y miembros de la comunidad Los Negros, en la provincia Azua, continúan quejándose de la instalación de las generadoras de electricidad de la empresa turca Karadeniz Powership.

Después de la muerte de más de 15 especies marinas encontradas en la orilla de la playa, los residentes de esta localidad alegan que esto es el resultado del daño causado por las barcazas.

Los afectados alegan que la empresa ha causado un gran daño en la playa, matando a numerosas especies como carey, manatíes, caimanes, peces y langostas.

“Es un crimen lo que han hecho en esta playa, matando todo lo que hay aquí, han acabado con todo”, expresó Rubio Matos.

Los pescadores aseguran que nunca antes habían presenciado una mortandad tan masiva de peces.

Los pescadores aseguran que nunca antes habían presenciado una mortandad tan masiva de peces.JORGE MARTÍNEZ/LD

Los pescadores, con décadas de experiencia en la zona, aseguran que nunca antes habían presenciado una mortandad tan masiva de peces, a pesar de haber enfrentado peores inundaciones en el pasado.

Consideraron, además, que las explicaciones ofrecidas por Yeral Segura, técnico del viceministerio para asuntos costeros y marinos, sobre el arrastre de estas especies al mar por la crecida de los ríos, no son suficientes para justificar la situación actual.

El dirigente comunitario, Juan Adalberto Beltré, en contra de la instalación del proyecto desde hace aproximadamente nueve meses, explicó que su funcionamiento afecta la sostenibilidad ambiental de la zona, la conservación de los manglares del refugio silvestre de Puerto Viejo y perjudica actividades como la pesca y el turismo interno.

“Esta acción es violatoria, porque ahí están las evidencias de que esta es una zona de producción de vida silvestre, esas especies están siendo impactadas por los desechos que se están generando en esas barcazas”, aseguró Beltré. Según el dirigente, las pruebas evidencian el impacto que se ha generado por los desechos tóxicos y las explosiones que han ocurrido en el lugar.

Conjuntamente, denunció que la humareda provocada por las barcazas afecta la salud de los habitantes de la zona y perjudica las actividades agrícolas en un área extensa.

“Todo ese valle agrícola de más de 100 mil tareas productivas está siendo afectados, así como la salud de más de 40 mil habitantes en esta provincia. Nos están cambiando nuestra forma de vida”, añadió Beltré.

Carlos Pérez, líder del proyecto agrícola 12-C, también expuso sus preocupaciones sobre las consecuencias que están sufriendo los agricultores producto de la generadora eléctrica.

“Las barcazas están ubicadas a 300 metros de la orilla de la playa y cuando las encienden, las partículas de esa contaminación se sienten en nuestras casas. Queremos que las saquen de aquí”, exigió Pérez.

Redacción

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